ANODIZADO

El anodizado es un proceso electroquímico que de una manera artificial aumenta el espesor de la capa transparente de óxido de aluminio integrada en la superficie del aluminio. Durante este proceso, el aluminio es sumergido en un baño electrolítico donde actúa como el cátodo del circuito. La capa natural de óxido mide alrededor de 0.2 micras y después del anodizado mide entre 5 y 25 micras, dependiente de la aplicación deseada. El espesor y la densidad de la capa depende de la concentración de ácido, la intensidad de la corriente, el tiempo de immersión y varias otras variables.

Normalmente el proceso de anodizado se divide en 4 partes, tratamiento preeliminar para limpieza de las barras a base de hidróxido sódico.

La segunda parte es el anodizado, en el que las piezas son sumergidas en un baño electrolítico, normalmente basado en ácido sulfurico.

Después de anodizar, los pòros microscopicos de la capa están abiertos, listos para la tercera fase que es opcional, o sea, el colorado. Que también se puede dar mediante baño

electrolítico de colorado.

Y por ultimo para obtener un acabado de protección eficaz, siempre se debe sellar la capa de óxido, con o sin color. Una vez sellados los poros en agua hirviendo o en una solución química, se ha terminado la cuarta fase.

LACADO

La aplicación de una capa orgánica al aluminio, en forma de pintura o laca, se hace normalmente por razones decorativas, pero también constituye una protección adicional contra la corrosión y temperaturas elevadas.

Para obtener los mejores resultados, hay que limpiar la superficie del aluminio y tratarla químicamente para mejorar la adherencia y la resistencia a la corrosión.

El revestimiento de extrusiones de aluminio con pintura y laca puede realizarse de distintas maneras.

El acabado con pulverización convencional es el método más utilizado. En una cámara el revestimiento es aplicado desde dos lados a la vez para obtener un acabado uniforme.

La aplicación del revestimiento puede ser manual o automática.

El equipo automático reduce los gastos de mano de obra y el número de piezas defectuosas y al mismo tiempo aumenta la calidad del acabado.

La pulverización electrostática puede utilizarse tanto para liquidos como polvos, pero este método se utiliza principalmente para polvos de epóxido, poliuretano, poliester o acrilo.

En este proceso, las piezas a pintar y las partículas de pintura tienen cargas eléctricas opuestas, así que la pintura es atraída a la superficie de la extrusión.

El metal es calentado antes o después de depositar el polvo, haciendo que el polvo se funda en una superficie sólida.

Este proceso resulta en una capa extremadamente uniforme.